Pasamos buena parte del día frente a un escritorio, y sin embargo, pocas veces nos preguntamos si la altura de la mesa es la adecuada. Un detalle tan simple puede marcar la diferencia entre trabajar cómodo o acumular dolores de espalda, cuello o muñecas al final de la jornada.
La mayoría de los escritorios de oficina tienen una altura estándar de entre 72 y 75 centímetros desde el suelo hasta la superficie. Esta medida está pensada para una persona de entre 1,70 y 1,80 metros de altura. Pero claro, no todos encajamos en ese rango. Si mides menos o más de eso, lo más probable es que necesites ajustar la altura de la mesa o la silla para que tu postura sea la correcta.
Cómo saber la altura ideal para el escritorio
Si al apoyar los antebrazos sobre el escritorio notas que tus hombros se levantan, la mesa es demasiado alta. Si, por el contrario, tus muñecas se flexionan hacia arriba o sientes que tienes que encorvarte, es demasiado baja. Además, hay que tener en cuenta las siguientes características
- Los codos formen un ángulo de unos 90 grados al escribir o usar el ratón.
- Los hombros estén relajados, sin necesidad de elevarlos ni encorvarlos.
- Los pies apoyen completamente en el suelo (o en un reposapiés si es necesario).
- La pantalla quede a la altura de los ojos o ligeramente por debajo.
Un buen punto de partida es ajustar primero la altura de la silla hasta que los pies queden bien apoyados. Después, comprueba si los brazos mantienen ese ángulo de 90 grados. Si no, toca actuar sobre la mesa. En oficinas modernas, los escritorios regulables en altura se han convertido en la mejor opción. Permiten alternar entre trabajar sentado o de pie, lo que mejora la circulación y reduce la fatiga.
Posibles lesiones por no regular la altura del escritorio
Las consecuencias de una mala postura no aparecen de un día para otro, pero con el tiempo son inevitables. Entre las más comunes:
- Dolores cervicales y de espalda baja, provocados por una postura encorvada o por mantener los hombros en tensión.
- Molestias en las muñecas o codos, derivadas de un mal apoyo o ángulos forzados al teclear.
- Cansancio visual, si la pantalla no está a la altura adecuada y obliga a inclinar la cabeza constantemente.
- Problemas circulatorios, cuando las piernas quedan en una posición incorrecta o sin suficiente espacio debajo del escritorio.
La altura de la mesa no es un detalle menor. Ajustarla correctamente puede mejorar de forma notable la comodidad, la productividad y, sobre todo, la salud a largo plazo.
En CYO Mobiliario te ayudamos a encontrar el escritorio perfecto para ti: desde mesas de oficina ergonómicas hasta modelos regulables en altura que se adaptan a cada persona y tipo de trabajo. Porque cuidar la postura empieza por elegir bien dónde trabajas.

